Efemérides
En el mes de abril que recientemente se nos ha despedido se celebran algunos días internacionales que no hubiesen debido pasar inadvertidos entre nosotros. Por favor. El día 5 es uno de mis favoritos: el día internacional del pene (lo han leído bien: PENE). Pero no es en absoluto el único motivo digno de concienciación; no es la única cosa a la que haya que dar visibilidad. El día 1, qué interesante, se celebraba el día internacional de las bromas y de la diversión en el trabajo (qué chuli); el 3, el día internacional del arcoíris (porque el arcoíris existe, ¿saben?); el 11, el día de las tiendas de discos (que ya no existen, ¿saben?); el 13, el día del beso (en algún instituto o colegio habrán organizado alguna “dinámica”, seguro); y el día mundial de la voz, el día mundial de los Simpson, el día mundial de la marihuana, el día para la conservación de los anfibios y el día internacional de concienciación sobre el ruido. Entre otros, todo eso se ha celebrado.
Y la santa madre ONU, no contenta con elevar a los altares estas ocurrencias, las justifica con razones peregrinas que pueden encontrarse por ahí (las de la marihuana, por cierto, dan para un estudio). Sin embargo, ayer me recordó Nicolás Gómez Dávila que “la vida es un combate cotidiano contra la estupidez propia”, y no quiero ponerme en peligro hurgando en este pozo sin fondo.
Hubo un tiempo en que la cultura occidental proponía como modelo a personajes que destacaron por su heroísmo en la defensa de sus ideales, por su abnegación en la construcción de una sociedad mejor, por su humanidad, por su cultura, por su arrojo… (algunos nombres del mes de abril: San Juan Bautista de la Salle, San Anselmo de Canterbury, San Isidoro de Sevilla, Santa Catalina de Siena). Pero todo eso es agua pasada y huele a incienso que apesta. Lejos, pues, de nosotros.
Yo a lo mío. Y, cuando dentro de un momento me tome en el desayuno mi tostada de pan con aceite, voy a andarme con mucho mucho mucho cuidado, que estamos en la semana de la concienciación sobre el consumo de la sal.

Y hoy mismo es el Día Internacional de la Sanidad Vegetal y el Día Internacional de las Mujeres Matemáticas. ¡Gran día! Mayo está a la altura de abril.
Bueeeno, bueno, más vale reír que llorar. Y recordar el poema 'Los justos' de Borges. A ver si somos nosotros de los que sostenemos el mundo.